Si tienes una cámara digital es imprescindible que dispongas de un editor de imágenes. da igual que sea el archiconocido Photoshop, el económico PaintShop Pro, el gratuito y original The Gimp o Photo Paint.
La fotografía digital es manipulable con muy poco esfuerzo, lo que hace que muchas fotos que parecen desechables merezcan un segundo vistazo, pues tal vez se pueda utilizar una parte de la imagen, o puede que con alguna modificación de brillo o contraste puedas aprovecharla; también puedes transformarla hasta el pop art o la caricatura. En último caso, si no vale la pena nada de esto, siempre puedes apretar el “delete”.
Hay manipulaciones muy técnicas y complejas de las que no tengo intención de escribir, sobre todo porque no las domino. Pero puedo hablar de manipulaciones sencillas que a veces ofrecen grandes resultados. Allá va la primera de ellas:
Distorsión de perspectiva
Imagina que has vuelto de las vacaciones y al examinar las fotos que sacaste ves una como esta

¡Caray, si parece que los edificios y los árboles de la izquierda van a caer a la plaza!
Esto ocurre por la misma razón que vemos mas pequeño lo que está mas lejos, y dependiendo del objetivo y la distancia focal usada, será mas o menos evidente. Bueno, al grano, ¿se puede hacer algo? (es que no tengo ninguna otra foto de esa plaza
La respuesta es que hay opciones en estas aplicaciones informáticas que lo ejecutan con bastante precisión pero son necesarios conocimiento y muy buena mano.
La otra respuesta es: pues sí, y muy fácil: abres tu editor de imágenes, puede que de alguna forma tengas que convertir esa imagen en un objeto manipulable (con el mio la opción de menú es “objeto / crear desde el fondo”) y hacer clic sobre ese objeto una, dos, las veces necesarias hasta que los tiradores, esos dibujitos de las esquinas de las selecciones, se vean como flechas de dos puntas en las esquinas. Entonces, tirando de las esquinas adecuadas, la imagen se deforma, así

Y entonces solo nos queda recortar para que la foto sea rectangular

¡Ahora se han achatado los edificios! Pues hay que estirarlos. Se selecciona la imagen de la misma forma que antes pero ahora hay que hace clic hasta que aparezcan los tiradores normales de toda la vida, esos cuadraditos en las esquinas y los lados. En este caso tiramos del central superior hasta arriba y, como si fuese un chicle, la imagen se alarga:

Si se mira dos veces se ve que lo que ahora está deformado es la torre, pero arreglar eso ya es para nota, así que no entra en los objetivos de este blog.
Hasta la próxima
Nota: la foto es de una iglesia de Salzburg, patria de la familia Trapp y donde se desarrolla “Sonrisas y lágrimas” (Sound of music). Es muy entretenido reconocer los lugares que aparecen en la película: el auditorio del festival, el cementerio, Schloss Mirabell, … , calcular el número de iglesias por habitante, trepar por los montes como una cabra hasta el castillo, comprarse un sombrero tirolés, etc.